El día de Cayetana
Para que todo saliera perfecto, empezamos semanas antes con una sesión previa. Fue un momento ideal para que ella se soltara ante la cámara y así preparar unas invitaciones que reflejaran toda su ilusión por lo que estaba por venir.
El gran día comenzó en la intimidad de su habitación. Fue un ratito lleno de nervios y complicidad, con sus padres ayudándola a vestirse y cuidando cada detalle. Esos primeros instantes en casa son los que guardan la verdadera magia de los preparativos.
Después, nos trasladamos a una finca espectacular de unos amigos de la familia. El lugar tenía un toque diferente y especial que rompió con lo clásico, permitiéndonos crear unas fotos de comunión con mucha personalidad.
Espero que al ver esta galería recordéis cada sonrisa de ese día tan increíble.